lunes, 2 de septiembre de 2013

Encanto

No eres normal, no eres real. Demasiado hermoso, demasiado hábil, demasiado perfecto. No eres real, eres una mentira, un engaño, una ilusión creada por mi mente desesperada.
¿Por qué te ves tan sólido?, ¿Por qué eres tan tibio? si no eres real.
Tu aliento choca contra mis labios, tan tibio y real, ¿por qué? si no lo eres. Me miras con intensidad y haces que las piernas me tiemblen.
Posas tu mano en mi cadera, tibia, pesada, real... pero, ¿cómo? Un sueño, sí, eres en un sueño. Tiene más sentido, un sueño muy vívido.
Siendo así... no puedes lastimarme, nada aquí puede dañarme.
Lo siento venir, cierro mis ojos y espero a que tus labios choquen con los míos pero nada. Abro mis ojos y entonces tus labios chocan contra la piel de mi cuello. Se siente muy bien, demasiado real. Una y otra vez me besas dejando rastros húmedos y haciéndome sentir frío.
Me pego a ti, recibiendo tu calor y el peso de tu cuerpo contra el mío. Se siente demasiado bien.
Entonces besas mis labios.
Suaves, cálidos, húmedos y sabrosos. Tan reales.
Un suspiro de placer escapa de mis labios cuando tus manos me aprietan más contra ti.
La urgencia crece en mi interior y quiero más, más de ti, te deseo con pasión, quiero sentirte cerca, sin barreras. Solo un sueño, nada puede herirme, puedo hacer lo que me plazca.
Mis manos toman libertad y rozan todo lo que hay a su paso, sin límites.

-Tócame...-susurro casi sin aliento.

Tus manos tocan, tus dedos rozan sin piedad. Tan real... Las emociones eran demasiado presentes y las sensaciones demasiado intensas. No quiero que te detengas por nada del mundo.

Abro mis ojos sintiendo una sonrisa culpable crecer en mis labios, que a pesar de haber sido un sueño los sentía hinchados.
Pero... no estoy en mi habitación sino que estoy acostada, envuelta en una sábana, sobre una cama que no conozco. ¿Dónde estoy?
Un cálido y familiar brazo me envuelve por la cintura y me atrae hacia un sólido cuerpo, uno que tuve cerca toda la noche... Oh no. Un húmedo beso en mi yugular. No fue un sueño.
Cierro los ojos sabiendo que en un segundo todo acabaría y una lágrima resbaló por mi mejilla.
No fue un sueño... Fue real... y ahora estaba perdida, ahora le pertenezco.
Un intenso dolor nace en mi cuello y se expande por todo mi cuerpo para luego ser reemplazado por el más puro placer.
Apreté los párpados y dejé que las cosas siguieran hasta el fin.
Había logrado engañarme con su encanto, ahora era completamente suya y si era su decisión en ese momento moriría o viviría por siempre.
Perdí.

By: Sharon Raquel M. Ortega 11/12/2012
PD: Si van a copiar la historia por favor también copien el nombre' Gracias♥

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