lunes, 18 de mayo de 2015

Lo único que deseo

Recuerdo la primera vez que te vi, que en serio te vi. Te reías de mí por estar a punto de desmayar a mitad de la clase de deporte, susurré esperanzada "Ya casi...". O tal vez fue en aquella otra ocasión, cuando nos arrojábamos pedazos de borrador en el pasillo con otros del grupo, éramos todos contra todos y sin embargo me sentía perdida en ti. "¡Pues muere!" Gritaste arrojando uno de los pedazos hacia mí dando justo en el pecho. Fingí mi muerte.

Quizá después. Pasaron muchas cosas y tristemente mi memoria no siempre es muy buena, a veces olvido palabras, expresiones, detalles y con ello los momentos. Se escapan de mi memoria y pronto no queda ni su fantasma. No obstante hay cosas que recuerdo bien como por ejemplo tu risa, es infantil, sincera y tu sonrisa. La más hermosa que he visto.

Pero sobre todo, recuerdo cómo se sintió la primera vez que me abrazaste. Estábamos jugando y no me di cuenta en ese momento hasta que pasó de nuevo. Fue después de que Eso pasara y nuevamente jugábamos, reíamos y tu sonreías, me sonreías. Traté de halar tu cabello y entonces me abrazaste para evitar que pudiera hacerte algo, en cambio tu tirabas de mi caballo a tu antojo riendo. Siempre mi cabello. Recuerdo que estuvimos a punto de caer por mi culpa y me abrazaste con más fuerza, en ese momento fue cuando te sentí. Cuando por primera vez sentí cómo era tenerte cerca, cómo era que me tomaras de aquella forma protectora, la calidez de tu cuerpo y el sentimiento de reconfortante felicidad algo... Algo difícil de explicar con palabras. Y un ligero rubor en mis mejillas.

Entonces me aparté queriendo mirarte y aclarar mis ideas, ¿cómo podría sentir aquello? ¿De dónde venía? ¿Por qué? Eras mi mejor amigo.

Luego volvió a pasar, Eso. Me lastimó mucho, tú me lastimaste. Aún así no rechacé tu tercer abrazo, aunque inesperado no fue tan reconfortante como el anterior sino normal. Eso tampoco lo esperaba.

El tiempo pasó, cosas sucedieron y pasaron, siguen pasando. Solo que, ahora todo es diferente. Yo dije lo que sentía y tú no lo hiciste, aún no lo haces. No espero una propuesta sino la verdad, espero saber por qué. Admito que mis acciones fueron las equivocadas, no deseaba empeorarlo pero necesitaba desahogarme y saber lo que pensabas. Lo único que más deseo es volver a hablar, volver a jugar como pequeños hermanos, volver a escuchar tu voz llamándome, ver tu hermosa sonrisa y que me abraces tan fuerte que no pueda volver a respirar.

18/Mayo/2015

Todo va a estar bien

Tenía seis años la primera vez, quizá menos. Subí en él, insegura, temerosa de caer y posiblemente morir. Mi madre me sujetaba firmemente por la espalda, animándome a continuar. Me acomodé en el asiento, aún dudando de si era una buena idea, ni siquiera la voz dulce y risueña de mi madre lograba convencerme de que todo iba a estar bien. 

"No queiro", recuerdo que dije con voz ahogada. Mis manos sudaban y mi corazón latía acelerado. 


"Anda hija", insistió. Negué con la cabeza frenéticamente antes de empezar a retorcerme como gusano para bajar.


La siguiente ocasión mirando alrededor desde un columpio noté a cierto niño sentado en otros columpios del otro lado del parque. Castaño, de rostro pequeño y ojos grandes. Se parecía a cualquier otro niño de la escuela, sólo que este tenía algo peculiar. Una cicatriz que le atravesaba el ojo izquierdo. 


Me levanté insegura, igual que cada vez que estaba por acercarme a alguien y hablar. Recuerdo haber dicho "Hola" lo más amigable posible, entonces me miró sorprendido y temeroso respondió " Hola". Tomé el columpio a su lado y pasé el resto del día hablando con él, riendo.


A los doce me encontraba sola en el salón de clase, todos habían salido a comer o a jugar pero yo no. Yo estaba sentada en mi lugar escribiendo frenéticamente en una libreta negra, plasmando cientos de ideas, sentimientos. No podía parar aunque me doliera la mano. 

Tocaron mi hombro. Sorprendida alcé la vista vidriosa hacia la persona de pie junto a mí, intenté limpiar las lágrimas de forma inútil. Ya me había visto. 

Se inclinó junto a mí con una sonrisa dulce, cariñosa y una mirada triste. No pude controlarme más y me arrojé a sus brazos.

"Tranquila, todo va a estar bien", susurró.

Ahora estoy sentada en un columpio pensando en todo y en nada. Sintiendo todo y nada. 
Me mezo con fuerza y cierro los ojos. De alguna manera se siente como si de esa forma todo fuera surreal. Mi pecho se calienta, mi cabello se agita sin ataduras y me siento volar. Como si todo fuera a estar bien.


01/Mayo/2015

jueves, 5 de septiembre de 2013

Scars

Las heridas del alma son más profundas y dolorosas que las del cuerpo, pueden tardar mucho en sanar, algunas se volverán cicatrices y luego con el tiempo desaparecerán, algunas más profundas no, permanecerán en ella como una mancha, un recuerdo perpetuo de lo que vivimos, de lo que sentimos, de los que nos hicieron. Con el tiempo las olvidaremos pero la parte más oscura y masoquista de nosotros mismos siempre va a atormentarnos con los recuerdos, cada que tenga la oportunidad nos hará sufrir, nos hará gritar y llorar, nos hará querer olvidar todo incluso desear estar muertos. Pero siempre habrá otra pequeña y sencilla parte de nosotros que nos susurrará con voz suave y dulce, nos cantará una nana, nos dará palabras de aliento y nos ayudará a levantarnos poco a poco sin importar cuántas veces más aquella parte oscura nos golpee, nos arañe y nos escupa en la cara, ella siempre volverá para limpiar nuestras lágrimas, acallar nuestros gritos y ahuyentar el dolor aunque sea por un pequeño y precioso momento.

Por. Sharon Raquel M. Ortega' 2/09/2013

PD: Si van a copiar la historia por favor también copien el nombre' Gracias♥

Frágil...

Soy frágil lo sé, me rompo con facilidad y siempre estoy en riesgo de caer y volverme pedazos, estrellarme y desaparecer; de quebrarme.
No soy común, soy diferente y especial. Pero tan llena de defectos, de imperfecciones. No soy perfecta como la muñeca de porcelana que todos ven, soy algo más.
Por fuera me veo hermosa y delicada, fina y frágil; por dentro no soy así, estoy vacía, hueca. No siento nada en realidad solo el vacío. No hay frío ni calor, no hay suavidad o dureza. Pero creo que puedo sentir por dentro, creo poder sentirme feliz o asustada, creo saber lo que es ser querida, apreciada pero no lo sé.
No puedo moverme, tampoco cerrar los ojos pero finjo que lo hago, finjo que puedo; que puedo imaginar lugares hermosos, recorrerlos sobre mis propios pies y sentir el viento en mi rostro liso.
Creo escuchar lo que dicen, recordar todo pero la verdad es que no es así, no puedo oír, así como tampoco puedo hablar o recordar. Solo puedo vivir el momento, si es que alguna vez he estado viva.
Sé que hay algo más en mi interior, más que solo vacío y oscuridad. Algo que me hace creer que puedo temer a caer y romperme, que me permite creer que yo también puedo sentir; algo que me llena por las noches cuando todo se apaga y me hacer creer que estoy segura.
Puedo ver y puedo creer que soy algo más que solo una pequeña, hermosa y hueca muñequita de porcelana.

Por: Sharon Raquel M. Ortega' 20/06/2013
PD: Si van a copiar la historia por favor también copien el nombre' Gracias♥

Monster 0.5

Oculto en las sombras, silencioso en la noche y ágil como un gato acecha paciente, esperando el momento para salir de su escondite y atacar feroz.
Sigue tus pasos, se refugia en tu sombra y huele tu miedo hambriento y desesperado, planeando su ataque, atemorizándote con sus suaves gruñidos como el susurro del viento.
No se deja ver, no quiere ser descubierto pero no pierde oportunidad para pasar sus garras por tu cuello, para saborear tu sudor con su lengua.
Espera a la noche cuando es más fuerte, cuando tiene un cuerpo propio. Se resbala por las paredes, se arrastra por el suelo y rodea tu cama para trepar por las sábanas, empujándose hacia ti, aplastándote, privándote de aire pero tu ni siquiera lo notas.
Te mira dormir, aguarda. Entonces comienza a invadir tus sueños, robar tu energía debilitandote, sumiéndote en un sueño más profundo cuando lo único que quiere es desgarrarte, matarte pero no puede, aún no... Todavía no es tiempo.

Por: Sharon Raquel M. Ortega' 3/06/2013
PD: Si van a copiar la historia por favor también copien el nombre' Gracias♥

Asco

"¿Cómo pueden? Es algo que simplemente no logro entender... ¿Cómo es que hacen algo así? ¿Cómo se atreven?
Mi corazón se acelera y mis manos tiemblan cada vez que lo pienso, no puedo evitarlo, es algo que me supera, algo que me llena de miedo, me aprisiona y no me deja ir sino que permanece a mi lado por mucho tiempo. Duele.
Cada vez que lo escucho o que pienso en ello no puedo evitar sentir coraje, odio y desprecio pero sobre todo no puedo evitar sentir aquél terror que me invade desde lo más hondo de mi ser y se extiende hasta cubrirme por completo, hasta llenar mi voz, mi rostro, mis ojos.
Quiero dejar de sentirlo, dejar de pensar en ello pero no puedo, no puedo porque en mi mente sigo preguntándome; ¿Cómo pueden hacerle algo tan horrible a sus hijas? ¿Cómo pueden atreverse a siquiera pensarlo? Es algo que me asquea, que me repugna..."

Por: Sharon Raquel M. Ortega' 1/08/2013
PD: Si van a copiar la historia por favor también copien el nombre' Gracias♥

The Ilusion


El amor es la infinita mutabilidad del mundo; las mentiras, el odio, incluso el asesinato, están entretejidos con él; es el inevitable florecimiento de sus opuestos, una rosa magnífica que huele ligeramente a sangre.

TONY KUSHNER